viernes, marzo 23, 2012

Tiempo en espera


Pero sé que en el sinlencio de la noche, cuando acabes ese vaso de vino tinto, caerás a sus pies como calleron todos, 
Idiotas que se creen que se salvan de la oscuridad, o que el whisky es la bombilla de la inpiración, malditas sean las horas pasadas ante el espejo, intentando ser aceptado por alguien al que nunca comprenderás. Y cuando lo hagas será demasiado tarde, siempre es damasiado tarde para darse cuenta de los errores, pero da igual, nos ocultamos en nuestra soledad, echándole la culpa a nuestra edad y las ganas de vivir, pero si nacimos para morir… 
Pobres los que se creen filósofos sin saber que es el dolor, idiotas los poetas que no saben de amor, ingenuo el músico que no sepa de la fama. Pero para qué sirve saber de que esta hecho el dolor el amor y la fama si siempre nos quedará el vaso colmado de sueños, del que bebemos día y noche hasta emborracharnos y creernos poetas, filósofos o quizá famosos. 
Dejar la autoestima a un lado sería motivo de nuestra muerte y la vida de muchas lágrimas, pero al tiempo le da igual, el sigue haciendo su trabajo, es el ser más inmoral que exista, sabiendo de muertes, masoquistas y pobres, él sigue haciendo su trabajo, sin pararse ni si quiera a ver el desastre causado, provocando años de soledad y olvido, muertes a cada segundo más irremediables y heridas que aún cicatrizadas siempre dejan marca, segundos motalizados en un tic tac y horas tan largas como muertes causadas.