De todos los errores de mi
vida, tú siempre fuiste mi preferido, tan sucio como el Rock n’ roll, tan
impuntual como la fama, y es que estúpida
fui al tomarte como la brisa que enciende mi inspiración, pues cariño tú, me
guiaste a la perdición, y ahora hundida en el pozo de deseos me confieso a mi
misma que te amé como a nadie, pues sacaste de mi sonrisas y lágrimas a mares..
Aún en mi cordura comprendí que en un futuro el vicio que un día me satisfació
un día me hundiría, y ahora tarde no me queda otra que eliminar cada gota del
vino tinto de tu pelo, que al rojo de tus uñas convertiste mi cordura en locura
y del vicio al delio y del delio al vicio, mas atada a ti me hayo y enferma de
un amor inconfesable me confieso a mi misma que mis lágrimas crónicas son y
serán de por vida.