Hundida la esperanza,
fue acribillada por miles y miles de lanzas,
pero reina la añoranza
que se abre hueco entre sangre y batallas
mas perdidas en la postera
gritan al suspiro que en el corazón todavía queda.
-ya es tarde!, grito la razón
-todavía quedan placeres!, aclamó la pasión,
-pero yo he muerto,
dijo el corazón