Como naufrago a mi deriva
Vive en tiempo de fatiga
A que el dolor gire la esquina
Pero aquí te digo vida mía
No hay hola sin despedida
Vive en tiempo de fatiga
A que el dolor gire la esquina
Pero aquí te digo vida mía
No hay hola sin despedida
Preso en el silencio que le envuelve
Como cuerdas de fuego ardiente
Llorando al vaso de recuerdos perennes
A la luz de aquella vela candente
Como cuerdas de fuego ardiente
Llorando al vaso de recuerdos perennes
A la luz de aquella vela candente
Amores como los nuestros,
No se encuentran ni es bares ni esquinas…
Recuerdos como los nuestros
No se pierden ni en holas ni despedidas…
No se encuentran ni es bares ni esquinas…
Recuerdos como los nuestros
No se pierden ni en holas ni despedidas…
Eres un hombre que a Dios consiguió cautivar
Un dolor que al de la guerra pudo superar
Fuiste aquel que me hizo recapacitar
Y ahora al silencio quieres gritar….
Un dolor que al de la guerra pudo superar
Fuiste aquel que me hizo recapacitar
Y ahora al silencio quieres gritar….
Bajo la pesada sabana de lágrimas
En la dura almohada de migrañas
Entre recuerdos sé que te hallas
Con el dolor rasgando en tus entrañas
¡Sabe Dios cuantas palabras callas!
En la dura almohada de migrañas
Entre recuerdos sé que te hallas
Con el dolor rasgando en tus entrañas
¡Sabe Dios cuantas palabras callas!
Flores que se deshacen
Palabras que caen
Sobre este suelo inmenso
Manchado de recuerdos
E aquí un pequeño ciervo
Herido por el tiempo
Palabras que caen
Sobre este suelo inmenso
Manchado de recuerdos
E aquí un pequeño ciervo
Herido por el tiempo
Si tan inmenso te mostrabas
Porqué no te revelas?
Porqué no vida mía?
Perdiste el habla de tu sonrisa
Y en perlas convierte tu ira.
Porqué no te revelas?
Porqué no vida mía?
Perdiste el habla de tu sonrisa
Y en perlas convierte tu ira.